Un ETF de réplica física compra de verdad las acciones del índice que sigue: están dentro de la cartera del fondo. Uno de réplica sintética no las tiene: firma un contrato (un swap) con un banco que se compromete a pagarle exactamente lo que rinda el índice, a cambio de una comisión y con garantías depositadas.
Esa es la definición de folleto. Ahora la versión de bar.
Cocinar la cena o encargarla
Has invitado a doce personas y has prometido un menú concreto: croquetas, tortilla, ensaladilla y tarta de queso. Tienes dos maneras de cumplir la promesa.
La primera: te metes en la cocina. Compras los ingredientes, los tienes en tu nevera, y lo que sale a la mesa es exactamente lo que has cocinado. Si algo falla, es cosa tuya.
La segunda: llamas al restaurante de la esquina y firmas un acuerdo. Ellos se comprometen a servir ese menú exacto, a esa hora exacta, a cambio de un precio. Tú no tocas una sartén. En tu nevera hay otras cosas que, si el restaurante te falla, puedes vender para pagar la cena por otro lado.
La primera es la réplica física. La segunda, la sintética. Las dos ponen la misma cena en la mesa. Lo que cambia es de quién dependes para que llegue.
La réplica física: el fondo compra las acciones de verdad
Aquí no hay misterio. El fondo recibe tu dinero y sale al mercado a comprar los valores del índice, cada uno en su peso. Si el índice tiene 500 empresas, el fondo tiene 500 empresas. Cuando el índice cambia, el fondo compra y vende para seguirle el paso.
Dentro de la física hay dos maneras de hacerlo:
- Réplica completa: compra todos los valores del índice en su proporción exacta. Es lo normal en índices grandes y líquidos, donde comprar cualquiera de sus componentes cuesta lo mismo que pedir un café.
- Muestreo optimizado: compra una selección representativa. Se usa cuando el índice tiene miles de componentes, algunos diminutos o difíciles de negociar. Comprar de verdad los 9.000 bonos de un índice global sería tan caro que el coste se comería la ventaja de replicarlo bien.
El muestreo no es trampa, es sentido común. Pero introduce una pequeña desviación respecto al índice, que unas veces juega a tu favor y otras en tu contra.
La réplica sintética: un contrato que promete el índice
En la sintética el fondo también compra acciones, pero no las del índice. Compra una cesta de garantía: valores líquidos y fáciles de vender, que están ahí como respaldo. Y con esa cesta en la mano firma un swap con un banco. El acuerdo, traducido a cristiano: "yo te doy lo que rinda mi cesta, tú me das lo que rinda el índice".
El fondo replica el índice sin tener el índice.
Aquí aparece la palabra que asusta: riesgo de contraparte. Si el banco que firmó el swap se va a hacer gárgaras, ¿qué pasa con lo que te debía?
La respuesta corta es que la normativa europea previó exactamente eso. En un fondo UCITS, la exposición neta a una única contraparte no puede pasar del 10% del patrimonio. Y en la práctica se queda muy por debajo, porque el swap se liquida y se reinicia con frecuencia (a menudo a diario, o en cuanto la diferencia acumulada supera un umbral pequeño), y porque el banco deja garantías depositadas. Muchos productos reparten además el swap entre varias contrapartes, para no dejarlo todo en una mano.
¿Por qué existe la réplica sintética?
Porque hay índices que no se pueden comprar, o que comprarlos sale carísimo.
- Materias primas. Si el índice sigue el petróleo, alguien tendría que guardar barriles en un almacén. Nadie va a hacer eso por ti por 0,3% al año.
- Mercados con puertas cerradas. Algunos países ponen restricciones al inversor extranjero, cupos, licencias o divisas complicadas. El swap salta esa valla.
- Índices con miles de componentes ilíquidos. Comprarlos de uno en uno genera unos costes de negociación que se comen la diferencia.
- Precisión. En ciertos índices, y sobre todo en el trato que reciben los dividendos en origen, la estructura sintética ha permitido históricamente seguir al índice con menos desviación. Es un detalle técnico y aburrido, pero es una de las razones reales de que la sintética siga viva y no sea una reliquia.
Traducción: la sintética no nació para colarte riesgo. Nació porque hay cenas que no se pueden cocinar en casa.
El préstamo de valores: la letra pequeña de las físicas
Y ahora la parte que casi nadie cuenta, que es donde la película se pone interesante.
Muchos ETF de réplica física prestan una parte de sus acciones a terceros a cambio de una comisión. Quien las toma prestadas suele ser alguien que quiere ponerse corto o cuadrar una operación. A cambio deja garantías, normalmente por encima del 100% del valor prestado, y paga un alquiler.
Ese alquiler es un ingreso pequeño para el fondo (unos pocos puntos básicos al año, de forma orientativa) que se reparte entre el fondo y la gestora, y que ayuda a compensar los costes. También es un riesgo pequeño: haría falta que el prestatario no devolviera los valores y que la garantía se hundiera a la vez.
Fíjate en el matiz, que es lo importante: la réplica física, la que parecía la opción sin contrapartes, también tiene contrapartes. Menos, mejor garantizadas y más repartidas, pero las tiene. El mundo real no ofrece la casilla de "cero riesgo", solo ofrece dónde ponerlo.
Cómo saber cuál es la tuya
Se tarda un minuto y se hace una sola vez en la vida de cada producto:
- Busca la ficha del producto en la web de la gestora, o el documento de datos fundamentales.
- Localiza el apartado "Método de réplica" o Replication method.
- Vas a leer una de estas tres: Física (completa), Física (muestreo optimizado) o Sintética (swap).
En nuestro buscador de ETFs tienes ese dato junto al resto de la ficha, para no ir saltando de web en web. Y si estás comparando dos productos casi idénticos, es una de las cinco cosas que miramos antes de decidir.
¿Y a ti en qué te afecta?
Menos de lo que temes, y en un sitio distinto del que crees.
Para los índices grandes y líquidos de toda la vida (un S&P 500, un MSCI World, un Euro Stoxx 50) existen ETF físicos excelentes, enormes y baratos. Ahí nuestra recomendación es la física, y no por miedo al swap: por simplicidad. Poder explicar en una frase qué tienes dentro vale mucho el día que el mercado se ponga feo y te tiemble el dedo.
Para lo raro, lo lejano o lo que no se puede meter en un almacén, la sintética suele ser la única herramienta disponible, y hace su trabajo.
Y sobre todo: el orden de importancia real cuando eliges un ETF es este. Primero, cuánto te cuesta y cuánto se desvía del índice. Segundo, el tamaño del fondo y su liquidez. Tercero, si acumula o reparte dividendos. Y luego, el método de réplica. El método casi nunca es lo que decide tu resultado dentro de veinte años.
El momento honesto
Aquí no vendemos humo, así que lo decimos claro: la sintética no es el demonio, y quien te la pinte como una estafa está simplificando. Es otro reparto de riesgos, vigilado, colateralizado y con un tope legal.
Pero también decimos lo otro. Si no vas a leer la ficha de tus productos, si esto te va a quitar el sueño, o si tu plan es aportar cada mes a un índice global durante décadas, la física es el ajuste por defecto menos malo. Nadie ha vendido nunca en pánico por culpa de un swap; la gente vende en pánico porque no entiende lo que tiene.
Esto es divulgación, no asesoramiento. Investiga, no copies.
Ah, y una última cosa que ordena todas las demás: qué es exactamente un ETF y en qué se diferencia de un fondo indexado. Si eso ya lo tienes claro, esta discusión es un detalle de acabado.
Tu ETF no es una caja negra. Es una caja que casi nadie abre. Ábrela una vez y ya sabrás para siempre qué cena estás comprando.
Preguntas frecuentes
¿Es más arriesgado un ETF de réplica sintética?
Añade un riesgo que el físico no tiene (que la contraparte del swap incumpla), pero bajo normativa UCITS ese riesgo está limitado al 10% del patrimonio, se cubre con garantías y se reinicia con frecuencia. En la práctica es pequeño comparado con el riesgo de mercado, que es el que de verdad mueve tu dinero.
¿Cómo sé si mi ETF es físico o sintético?
Está en la ficha del producto y en el documento de datos fundamentales, en el apartado "Método de réplica". Verás una de estas tres respuestas: física completa, física por muestreo optimizado o sintética por swap. Es un dato público, gratuito y que no cambia cada semana: lo miras una vez y ya lo sabes.
¿El préstamo de valores pone en riesgo mi dinero?
Es un riesgo real pero acotado. El fondo presta acciones a cambio de una comisión y exige garantías que suelen superar el valor prestado. Para perder dinero tendrían que fallar dos cosas a la vez: que el prestatario no devuelva los títulos y que la garantía se desplome. La ficha indica si el fondo presta y cuánto.
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