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Bonos y letras: cupones, primas de emisión y cupón corrido

Los cupones llegan con retención; las Letras del Tesoro no la llevan, y esa es la sorpresa que muchos se encuentran en junio. Venta anticipada, cupón corrido y fondos monetarios como alternativa.

Equipo EPL · 02/09/2026

Los cupones de un bono y el rendimiento de una Letra del Tesoro son rendimientos del capital mobiliario: tributan en la base del ahorro del IRPF, del 19% al 28% en 2026. Los cupones llegan con una retención del 19% ya practicada. Las Letras del Tesoro, en cambio, no soportan retención.

Esa es la definición seria. Ahora te lo contamos con un billete de 100 euros.

El billete de 100 euros que cuesta 97,50

Te proponemos un trato: nos das 97,50 euros hoy y dentro de doce meses te devolvemos 100. No hay recibos por el camino, ni cupones, ni cartas del banco. Un movimiento al principio y otro al final.

Eso es una Letra del Tesoro.

Ahora el otro trato: nos das 100 euros, te pagamos 3 cada año durante tres años y al final te devolvemos tus 100. Eso es un bono con cupón.

Los dos te dan una renta. Lo que cambia es cuándo llega y, sobre todo, quién le mete la mano antes de que aterrice en tu cuenta.

Dos formas de cobrar una renta: por el camino o todo al final Bono a 3 años · 100 € de nominal · cupón del 3% -100 € +3 € +3 € +103 € hoy año 1 año 2 año 3 Cada cupón lleva el 19% retenido en 2026: de 3 € te llegan 2,43 € y 0,57 € van a cuenta de tu IRPF. Letra del Tesoro a 12 meses · comprada al descuento -97,50 € +100 € hoy a los 12 meses Los 2,50 € de rendimiento aparecen de golpe al vencimiento, y llegan enteros: sin retención. Cifras de ejemplo para ver el mecanismo, no precios de mercado. Marco: persona física residente en España, 2026.

Los cupones: rendimiento con adelanto a Hacienda

Un cupón es un rendimiento del capital mobiliario, el mismo cajón donde viven los dividendos y los intereses del depósito. Va a la base del ahorro, paga la escalera del 19% al 28% en 2026 y llega con una retención del 19% ya practicada.

Fíjate en el matiz, que es lo importante: la retención no es el impuesto. Es un adelanto. De un cupón de 3 euros te llegan 2,43 y los 0,57 restantes ya viajan a Hacienda a tu nombre. En la declaración se hace la cuenta de verdad y se ajusta, hacia arriba o hacia abajo, según el resto de tu año. El detalle de la escalera lo tienes en el IRPF del ahorro.

Las Letras: sin cupón, sin retención y con sorpresa en junio

Una Letra del Tesoro no paga cupón. Se emite al descuento: pones menos de lo que vas a cobrar, y la diferencia es tu rendimiento.

Fiscalmente esa diferencia también es rendimiento del capital mobiliario, también va a la base del ahorro y también paga la misma escalera. Hasta ahí, calcado al bono.

El detalle práctico que descoloca a media España es otro: las Letras del Tesoro no soportan retención. Es una excepción clásica de la normativa del IRPF, y en 2026 sigue vigente.

Nadie te ha adelantado nada. Cuando la Letra vence, el rendimiento entra entero en tu cuenta y parece tuyo del todo. No lo es: en la declaración del año siguiente aparece y paga lo suyo.

Con el ejemplo del billete hablamos de 2,50 euros, y da igual. Con 50.000 euros en Letras rentando un 2,5%, hablamos de 1.250 euros de rendimiento y unos 237 euros de impuesto que nadie te ha guardado. Ese dinero está en tu cuenta corriente con toda la pinta de estar disponible, que es justo lo que no está.

Hay un segundo efecto, y es el que pilla a la gente que nunca había declarado: los rendimientos de las Letras tienen su propio límite de 1.000 euros anuales dentro de los mínimos para declarar, junto a las rentas inmobiliarias imputadas. Puedes pasar de "yo nunca presento la Renta" a presentarla por haber comprado deuda pública, que es de lo más conservador que existe. Los umbrales completos, en ¿tengo que declarar mis inversiones?.

Vender antes de vencimiento: el error de cajón

Aquí se equivoca mucha gente, y no en la cifra: en la casilla.

Si vendes un bono en el mercado antes de que venza, lo que obtienes no es una ganancia patrimonial. Sigue siendo rendimiento del capital mobiliario, calculado por la diferencia entre el valor de transmisión y el de adquisición, con los gastos que puedas justificar. Y puede salir negativo, claro.

¿Y por qué importa, si las dos cosas pagan la misma escalera? Por las compensaciones. Rendimientos y ganancias son dos cajones distintos dentro de la base del ahorro: cada uno se ordena primero por dentro y solo después se cruzan con un límite estrecho. Traducción: si vendes un bono con pérdida, eso resta primero de tus dividendos y cupones, no de la plusvalía de tus acciones. El mecanismo completo está en compensar pérdidas y ganancias.

Si esa venta lleva retención o no depende del tipo de activo concreto y del mercado en el que cotice. La respuesta buena no está en ningún artículo: está en el certificado fiscal anual que te entrega tu banco o tu bróker, y ese papel se lee entero una vez al año.

El cupón corrido y las primas

Dos palabras raras que aparecen en cuanto compras renta fija en el mercado y no en la emisión.

El cupón corrido. Si compras un bono a mitad de camino entre dos cupones, le pagas al vendedor la parte del cupón que ya se ha ido devengando. Es dinero que adelantas: cuando llegue el cupón entero a tu cuenta, una porción no es rendimiento tuyo, es la devolución de lo que pusiste. Guarda la nota de compra con ese importe desglosado y contrástala con el certificado fiscal, porque ahí es donde se cuadra que no pagues dos veces por el mismo dinero. Y al revés, si el que vende eres tú: el cupón corrido que te pagan sí es rendimiento tuyo.

Las primas. Hay emisiones que se colocan por debajo de su valor de reembolso (prima de emisión) o que devuelven más de lo que costaron (prima de reembolso). Ese extra es rendimiento implícito y tributa igual que el de una Letra: rendimiento del capital mobiliario, en el ejercicio en que se amortiza.

Los fondos monetarios: la misma deuda, otro envoltorio

Un fondo monetario compra deuda a muy corto plazo, casi lo mismo que comprarías tú. La diferencia está en el envoltorio, y el envoltorio aquí vale dinero.

Mientras no reembolses, no tributas. Y si quieres cambiarte a otro fondo, se traspasa sin pasar por Hacienda: la ganancia acumulada viaja contigo. Es la ventaja fiscal más española que existe y la contamos entera en traspasos entre fondos.

La comparación honesta, sin barrer para ningún lado:

Si tu horizonte es de meses, casi da igual. Si vas a ir renovando deuda a corto durante años, el diferimiento del fondo no es un detalle: es una diferencia real en tu bolsillo.

¿Y a ti en qué te afecta?

En tres gestos de cinco minutos.

El momento honesto

La renta fija tiene fama de aburrida, y fiscalmente es de lo más ordenado que hay. Aun así, dos avisos.

Los tipos de la escalera del ahorro son los de 2026 y han cambiado varias veces en la última década, así que una Letra que vence dentro de tres años puede pagar con otra tabla. Y si compras deuda de otros países, entran en juego la retención en origen y los convenios de doble imposición, y la sencillez se acaba de golpe.

Esto es divulgación para que sepas qué preguntar, no asesoramiento sobre tu caso. Con carteras grandes de renta fija, con emisiones extranjeras o con ventas anticipadas frecuentes, un asesor se paga solo con evitarte un cajón equivocado.

El bono te va pagando y te va reteniendo. La Letra te lo da todo de golpe al final, y el recibo también llega de golpe.

Preguntas frecuentes

¿Las Letras del Tesoro tienen retención?

No. Es una excepción clásica del IRPF que sigue vigente en 2026: cobras el rendimiento íntegro y nadie adelanta nada a Hacienda por ti. Pero tributa igual, como rendimiento del capital mobiliario en la base del ahorro, en la declaración del ejercicio en que la Letra se amortiza. Conviene apartar ese dinero.

¿Cómo tributa vender un bono antes del vencimiento?

Como rendimiento del capital mobiliario, no como ganancia patrimonial: se computa la diferencia entre el valor de transmisión y el de adquisición, con los gastos justificados. Puede salir negativo, y en ese caso se compensa primero con tus dividendos, cupones e intereses, no con las plusvalías de tus acciones.

¿Es mejor fiscalmente una Letra o un fondo monetario?

El fondo gana en flexibilidad: no tributas hasta que reembolsas y puedes traspasarlo a otro fondo sin pasar por Hacienda. La Letra te obliga a tributar en cada vencimiento, aunque reinviertas. A cambio, la Letra te fija importe y fecha exactos y no cobra comisión de gestión. Depende de tu plazo y de cuánto vayas a rotar.

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