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Opciones · Errores y método

Los 10 errores del novato en opciones

Los diez fallos que cometemos todos al empezar con opciones, cada uno con su antídoto. No es una lista sacada de un manual: es la factura que he ido pagando yo, ordenada por lo cara que sale.

Por Raimond ·

Los errores más caros al empezar con opciones no son de análisis, son de método. Comprar lo más barato de la pantalla, ignorar la volatilidad implícita, vender descubierto sin medir la pérdida máxima y dimensionar por la prima cobrada explican la mayoría de las cuentas que se quedan en nada.

Vale, esa es la versión corta. Ahora la lista completa.

Todos hemos montado un mueble sin mirar las instrucciones.

Sale una estantería que casi encaja, con la puerta que roza, tres tornillos de sobra encima de la mesa y una explicación estupenda de por qué el problema es del fabricante.

En opciones pasa lo mismo, con el agravante de que aquí el mueble te cobra por rozar.

Estos son los diez tornillos que me han sobrado a mí. Los diez los he cometido, y alguno más de una vez. Cada uno viene con su antídoto, que casi siempre es más aburrido que el error.

Los diez errores, con su antídoto

1. Comprar lo más barato de la pantalla

Buscas en la cadena la opción que cuesta 0,15 porque por quince euros no se arruina nadie. Y es verdad que no arruina: lo que hace es no valer nada casi siempre.

Esa opción es barata por un motivo. Está muy lejos del precio actual, le queda poco tiempo, y el mercado le concede pocas posibilidades de acabar valiendo algo. Es el décimo de lotería del vencimiento.

Antídoto: antes de pagar, pregúntate qué tiene que pasar para que eso valga algo. Si la respuesta es "un movimiento del 15% en dos semanas", ya sabes lo que has comprado.

2. No mirar la volatilidad implícita antes de comprar

Aciertas la dirección, la acción sube, abres el bróker contento y tu call vale menos que ayer.

Pasa cuando compras con la volatilidad implícita por las nubes y luego se desinfla. Pagaste el seguro en plena tormenta y lo vendiste con el cielo despejado.

Antídoto: mirar si esa opción está cara o barata comparada con su propia historia antes de darle al botón. Primero el precio del seguro, después la dirección.

3. Vender opciones descubiertas sin entender la pérdida

El error más caro de la lista, y el mejor disfrazado, porque el día que lo cometes entra dinero en tu cuenta.

Hay que decirlo con todas las letras: vender una opción descubierta puede generar pérdidas muy superiores a la prima cobrada, y en el caso de una call descubierta la pérdida no tiene un techo conocido, porque la acción puede subir sin límite.

Antídoto: mientras no puedas escribir en un papel cuánto pierdes en el peor caso, no hay operación. Y si estás empezando, solo riesgo definido, con la pérdida acotada por construcción.

4. Operar contratos ilíquidos

La opción parece buena, el análisis parece bueno, y entre lo que te cobran al entrar y lo que te pagan al salir se va una quinta parte de la posición sin que el mercado se haya movido.

Antídoto: elegir contratos con interés abierto alto y horquillas estrechas en proporción al precio, aunque sean menos emocionantes. Órdenes limitadas siempre, nunca a mercado.

5. Confundir delta con una probabilidad garantizada

Delta se parece a la probabilidad de que la opción acabe con valor, y eso hace mucho daño mal entendido. Una delta de 0,20 no significa "esto sale bien el 80% de las veces". Significa que, según los precios de hoy y los supuestos del modelo, hay alrededor de un 20% de que acabe dentro del dinero.

Y ese 20% ocurre. Ocurre bastante, de hecho.

Antídoto: tratar las probabilidades como estimaciones cambiantes, y comprobar siempre cuánto pierdes precisamente en ese caso poco probable.

6. Dimensionar por la prima cobrada y no por la pérdida máxima

Cobras 300 € y tu cabeza registra que arriesgas 300 €. La pérdida máxima real de esa posición puede ser diez o treinta veces mayor, y aparece en el peor momento posible.

Antídoto: el tamaño se calcula siempre sobre el peor caso, no sobre lo que entra hoy. Es la idea central de la gestión del riesgo en opciones, y no es negociable.

7. Olvidarse de una posición y enterarte por el extracto

Las opciones tienen fecha de caducidad, y no avisan. Un lunes cualquiera descubres que te han asignado 100 acciones que no querías, o que aquella posición que iba bien venció sin valor mientras tú mirabas para otro lado.

Antídoto: alarma en el calendario el mismo día que abres la posición, y revisión obligatoria antes de la última semana. La caducidad es una característica del producto, no una sorpresa.

8. Rolar por miedo, para no reconocer una pérdida

Rolar tiene usos perfectamente legítimos. Rolar solo para no apuntar la pérdida es otra cosa: es cambiarle el nombre al problema, alargarlo en el tiempo y pagar horquillas por el trámite.

Antídoto: la pregunta honesta antes de rolar una posición es siempre la misma. ¿Abriría hoy esta posición desde cero, con lo que sé ahora? Si la respuesta es no, no la estás rolando: la estás escondiendo.

9. Comprar opciones justo antes de resultados

Todo el mundo sabe que ese día la acción se mueve. Por eso la opción ya está cara antes de que empiece la película: la incertidumbre está en el precio.

Y entonces llega el momento clásico. La acción se mueve un 8%, aciertas la dirección, y tu opción pierde valor porque la incertidumbre se ha esfumado en cuanto salió la cifra.

Antídoto: entender que ahí juegas a dos cosas a la vez, dirección y volatilidad, y que la segunda suele jugar en contra del que compró. Si no sabes qué va a pasar con la volatilidad, no es una operación, es una entrada de cine.

10. Creer que existe una estrategia que gana siempre

Antes o después aparece: la estructura que cobra todos los meses, el sistema que solo pierde en escenarios rarísimos, el vídeo con la cuenta creciendo en línea recta.

No es que sea mentira. Es que la parte que no se enseña es el día raro, cuando llega la factura de todos los meses buenos juntos.

Antídoto: cuando una estrategia parezca ganar siempre, busca dónde está escondido el riesgo. No preguntes si existe, porque existe y está escrito en la propia estructura. Si no lo encuentras en el papel, el riesgo eres tú.

Los diez errores, por lo caros que salen y por lo fácil que es evitarlos Lo caro que sale más caro cuesta más evitarlo (es psicológico) basta con decidirlo vender descubierto tamaño por la prima creer en la infalible sin mirar la volatilidad rolar por miedo olvidar el vencimiento comprar lo más barato delta como certeza contratos ilíquidos comprar en resultados 3 6 10 2 8 7 1 5 4 9 Colocación orientativa propia. Los números corresponden a los diez errores del artículo. Los de arriba a la derecha son los que más te devuelven al corregirlos: cuestan mucho y solo hay que decidir no cometerlos.

¿Y a ti en qué te afecta?

En que la mitad de estos errores no se arreglan aprendiendo más, se arreglan decidiendo antes.

Fíjate en el mapa: los tres más caros (vender descubierto sin medir, dimensionar por la prima y creer en la estrategia infalible) no exigen ningún conocimiento nuevo para esquivarlos. Exigen tomar una decisión una sola vez, en frío, y respetarla. Eso es todo.

Los otros son peaje de aprendizaje: liquidez, volatilidad, calendario. Se pagan y se aprenden. Pero se pagan mucho más baratos si el tamaño de la posición es pequeño mientras los estás pagando.

El momento honesto

Falta el error número once, que no está en la lista porque me incluye a mí: creer que leer la lista te vacuna.

No vacuna. Yo he vuelto a rolar por miedo después de escribir que no se hace, y he vuelto a mirar una opción de 0,15 pensando "por quince euros". La diferencia no está en no equivocarse, está en equivocarse con un tamaño que permita contarlo y en tener escrito de antemano lo que se hace cuando pasa.

Y una cosa más, por si alguien esperaba otra cosa de este artículo. Aquí no hay una lista de errores que evitar para ganar dinero. Hay una lista de errores que evitar para seguir en el juego el tiempo suficiente como para entenderlo. Esto es divulgación, no asesoramiento, y la meta es que entiendas antes de arriesgar, no que operes.

En opciones no se aprende de los errores. Se aprende de los errores pequeños, que son los únicos que te dejan seguir aprendiendo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál de los diez errores es el más caro?

El tercero: vender opciones descubiertas sin haber medido la pérdida máxima. Los demás te cuestan dinero; ese puede costarte la cuenta entera, porque la pérdida puede superar con mucho la prima cobrada y, en una call descubierta, no tiene un techo conocido. Es el único de la lista que conviene evitar del todo mientras aprendes.

¿Se puede empezar en opciones sin cometer estos errores?

Del todo, no. Sí se pueden cometer pequeños: contratos líquidos, riesgo definido, tamaño mínimo y una posición cada vez. Muchos brókers y simuladores permiten además practicar sin dinero real, que es la forma más barata de descubrir cuál de los diez es el tuyo.

¿Es mejor empezar comprando o vendiendo opciones?

Comprando, casi siempre. El comprador pierde como mucho la prima que pagó, y ese límite conocido es un buen profesor mientras aprendes. Vender puede parecer más cómodo porque el tiempo juega a favor, pero si es descubierto la pérdida no está acotada, y ese no es sitio para hacer prácticas.

Practica esto sin arriesgar un euro

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