La cadena de opciones es la lista de contratos disponibles sobre un activo: una tabla por cada vencimiento, con las calls a un lado, las puts al otro y los strikes en el centro. Cada línea reúne dos contratos, la call y la put de ese strike, con sus precios y su actividad.
Esa es la definición de manual. Ahora te lo contamos como es.
La primera vez que abres una cadena parece la carta de uno de esos restaurantes de carretera con trescientos platos. Seis páginas, todo disponible, todo con su precio. Y ya sabes lo que pasa en esos sitios: hay cuatro platos que se piden todos los días y salen recién hechos, y hay otros doscientos noventa y seis que llevan en el congelador desde marzo. Te los sirven, claro. Pero pagas de más y la digestión es cosa tuya.
Una cadena de opciones es exactamente eso. Y buena parte del oficio consiste en saber qué filas están frescas.
Cómo está montada la cadena
Arriba del todo hay un selector de fechas. Cada vencimiento tiene su propia tabla: el 100 de marzo y el 100 de junio son dos contratos distintos, cada uno con su precio y su vida. Si te lías con esto, la pareja strike y vencimiento es el lugar donde ordenarlo.
Dentro de cada tabla, el orden casi siempre es el mismo: los strikes en la columna central, de menor a mayor. A la izquierda, las calls. A la derecha, las puts. Una fila entera son dos contratos, no uno: la call de ese strike y la put de ese strike.
Fíjate en el detalle que más despista al principio: los precios de la cadena son por acción. Ese 3,00 del strike 100 no son tres euros. Son 3,00 por 100 acciones, o sea 300 € que salen o entran de tu cuenta. El multiplicador estándar en el mercado estadounidense es de 100 acciones por contrato, y es el número que convierte una tabla de calderilla en una posición seria.
Columna por columna, en cristiano
- Bid: lo máximo que alguien está ofreciendo ahora mismo por comprarte ese contrato. Si vendes a mercado, cobras eso.
- Ask: lo mínimo que alguien pide por vendértelo. Si compras a mercado, pagas eso.
- Último: el precio del último cruce que hubo. Puede ser de hace tres minutos o de anteayer por la tarde. Es el dato más engañoso de la fila, porque parece el precio y no lo es.
- Volumen: contratos negociados hoy. Se pone a cero cada mañana.
- Interés abierto: contratos vivos, abiertos y todavía sin cerrar. No es lo mismo que el volumen. El volumen te dice cuánta gente ha pasado por la puerta hoy; el interés abierto, cuánta se ha quedado dentro.
- Volatilidad implícita: cuánto movimiento futuro está pagando el mercado en esa prima. Tiene su propia casa: la volatilidad implícita.
- Griegas: delta, gamma, theta y vega, las sensibilidades del contrato. Las presentamos en las griegas.
Sobre el bid y el ask, una regla que ahorra disgustos: el precio real de tu operación casi nunca es ninguno de los dos. Si lanzas una orden limitada en el punto medio y hay actividad de verdad en ese strike, lo normal es que cruces por ahí o muy cerca. Si mandas la orden a mercado, pagas el ask entero y no rechistas.
Vivo o muerto: se ve en dos segundos
Solo tienes que mirar dos columnas: interés abierto y horquilla (la distancia entre bid y ask).
En la cadena del ejemplo (inventada, con números redondos para que se vea el mecanismo), el strike 100 tiene 4.200 contratos vivos y una horquilla de 0,20 €. El strike 110 tiene 12 contratos vivos y una horquilla de 0,50 €, más grande que la prima entera. No hace falta saber nada más para entender que uno es un mercado y el otro es un escaparate.
Traducido a euros: si compras el strike 110 pagando el ask (0,60, es decir 60 € el contrato) y al minuto cambias de idea y vendes al bid (0,10, o sea 10 €), te has dejado 50 € de los 60 que pusiste. No ha pasado nada en el mercado. No se ha movido la acción. Solo has entrado y salido. Esa es la factura invisible que desmenuzamos en liquidez y horquilla.
¿Y a ti en qué te afecta?
En el orden en que miras las cosas. Casi todo el mundo abre la cadena buscando el número más apetecible: la prima más gorda, el strike más lejano, la ganancia teórica más bonita. Y esa es la fila que suele estar congelada desde marzo.
Nosotros lo hacemos al revés, y te proponemos lo mismo:
- Elige primero el vencimiento con actividad de verdad.
- Localiza el strike en el dinero, el más cercano al precio del activo, y ordena la cabeza desde ahí: hacia arriba las calls van quedando fuera de dinero, hacia abajo se van metiendo dentro.
- Descarta lo que tenga interés abierto ridículo u horquilla gorda, por bonita que sea la prima.
- Y solo entonces mira precios.
En Argos tenemos un módulo, el Options Lab, que enseña cadenas reales con su diagrama de pagos al lado, precisamente para hacer estas cuentas sin dinero delante. Pero la lógica funciona igual en la pantalla de tu bróker: primero liquidez, después precio.
El momento honesto
La cadena no te dice nada de lo que la gente quiere que le diga. No dice si una opción está cara o barata (para eso hace falta compararla con algo). No dice hacia dónde va el activo. Y un interés abierto enorme en un strike no significa que "los profesionales apuesten a eso", porque por cada contrato abierto hay alguien comprado y alguien vendido. La cadena es un catálogo con precios, no un oráculo.
Y hay una cosa que la cadena enseña a medias, que es la más peligrosa de todas. Cuando vendes, la prima aparece en la pantalla como un ingreso concreto y agradable. Lo que no aparece en ninguna columna es la pérdida potencial de esa venta, que en una call descubierta no tiene límite conocido y puede superar con mucho la prima cobrada. La tabla es simétrica; el riesgo, no.
Esto es divulgación para que entiendas la herramienta, no una recomendación para operar con ella.
En la cadena, la primera pregunta no es cuánto cobras. Es si vas a poder salir.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el último precio no coincide con el bid ni con el ask?
Porque el último precio es historia: el rastro de un cruce que ocurrió en algún momento, quizá esta mañana temprano o quizá ayer. El bid y el ask son el presente, lo que hay ofrecido ahora mismo. En strikes con poca actividad, esa diferencia puede ser enorme y por eso conviene mirar siempre bid y ask.
¿Qué miro, el volumen o el interés abierto?
Los dos, y dicen cosas distintas. El volumen es la actividad de hoy y se reinicia cada mañana. El interés abierto son los contratos que siguen vivos, incluidos los abiertos hace semanas. Un strike sano suele tener interés abierto alto y algo de volumen diario; si ambos están cerca de cero, mejor mirar hacia otro lado.
¿Cómo identifico el strike que está en dinero?
Busca el strike más cercano al precio actual del activo: si la acción cotiza a 100, el strike 100 está en el dinero. A partir de ahí, las calls de strike mayor están fuera de dinero y las de strike menor están dentro; en las puts es justo al revés. Toda la cadena se ordena desde ese punto.
Practica esto sin arriesgar un euro
Options Lab es el simulador de opciones de Argos: cadenas reales, ticket estilo bróker y una cuenta de papel para equivocarte gratis.
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