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Spread alcista: apostar a la subida con la pérdida acotada

Compras una call y vendes otra de strike más alto con el mismo vencimiento. Pagas menos, pierdes menos si te equivocas y renuncias a la subida grande. Ejemplo con números redondos y las dos versiones, con calls y con puts.

Por Raimond ·

Un spread alcista consiste en comprar una call y vender otra de strike más alto con el mismo vencimiento. La prima que cobras abarata la que pagas, así que la operación cuesta menos y la pérdida máxima es más pequeña. A cambio renuncias a toda la subida por encima del strike vendido.

Esa es la definición de manual. Ahora te lo contamos como se cuenta en una mesa con mantel de papel.

El menú del día contra la carta

Comprar una call suelta es pedir a la carta. Puedes pedir lo que quieras, no hay techo, y algún día te sale la comida de tu vida. También pagas la cuenta entera antes de saber si el cocinero está inspirado.

El spread alcista es el menú del día. Primero, segundo y postre, elegidos de una lista corta. Ningún plato te va a cambiar la vida. Pero cuesta la mitad, comes bien la mayoría de los días y no sales del restaurante haciendo cuentas.

Eso es exactamente lo que haces con dos opciones: renuncias a la parte más cara y más improbable de la subida, y usas ese dinero para pagar menos por la parte que sí esperas.

Nadie regala nada. El descuento se paga con un techo.

El ejemplo con números redondos

Números inventados y elegidos para que la aritmética se vea a simple vista.

La acción cotiza a 100 €. Montas la operación con dos calls del mismo vencimiento:

Coste neto: 6 menos 2, es decir 4 € por acción. Como un contrato son cien acciones, salen 400 € de tu cuenta y ahí se acaba el desembolso.

Las tres cifras que definen la operación salen solas:

Spread alcista: compras la call de 100 por 6 € y vendes la de 110 por 2 € +600 € +400 € +200 € 0 € -200 € -400 € 95 100 105 110 115 compras vendes precio de la acción al vencimiento (€) Coste neto 4 € por acción, es decir 400 € por contrato. pérdida máxima 400 € beneficio máximo 600 € por encima de 110 ya no ganas más equilibrio 104 Ejemplo inventado, sin comisiones ni impuestos y mirando solo el día del vencimiento. No es una recomendación de operación.

La forma del dibujo lo dice todo: una escalera con suelo y con techo. No hay sorpresas por abajo ni milagros por arriba.

Por qué mucha gente lo prefiere a la call suelta

Tres motivos, y ninguno es magia.

Cuesta menos. La call de 100 sola valía 6 € por acción, es decir 600 € por contrato. El spread cuesta 400. Con el mismo dinero puedes hacer menos daño, que en opciones suele ser el mejor elogio posible.

El tiempo te muerde menos. Una opción comprada pierde valor cada día que pasa sin que ocurra nada, como un cubito de hielo al sol. En el spread también se derrite la que vendiste, y esa se derrite a tu favor. El desgaste neto es mucho más lento, aunque nunca llega a ser cero: si te interesa el detalle, está en theta, el reloj que corre siempre.

No necesitas un movimiento enorme. Con la call suelta necesitabas 106 para empezar a ganar. Con el spread, 104. Y el máximo lo tienes en 110, no en el infinito.

Ahora el riesgo en el mismo párrafo, que aquí no se guarda para el final: esos 400 € son pérdida total real y muy alcanzable. Basta con que la acción se quede quieta en 100. Que la pérdida esté acotada no significa que sea improbable, significa que sabes cuánto es.

Lo que pierdes: el premio gordo

El día que la acción se dispara y hace lo que hacen las acciones una vez cada mucho tiempo, tu spread ya está topado.

Con la acción en 140, la call suelta habría valido 4.000 € y tú te llevas 600. La diferencia se la queda quien te compró el derecho por encima de 110.

Así que el spread alcista es una renuncia consciente: cambias la lotería por una operación con cuentas claras. Nos parece un cambio razonable para casi todo el mundo, siempre que lo hagas sabiendo lo que estás firmando y no descubriéndolo en la pantalla el día del susto.

La misma forma, pero cobrando: la versión con puts

Se puede dibujar exactamente el mismo perfil sin pagar nada. Al revés: cobrando.

Con la acción en 100, y siguiendo con nuestros números inventados, vendes la put de 110 (que está dentro del dinero y cotiza a 12) y compras la put de 100 (que cotiza a 6). Entran 600 € netos en tu cuenta.

Comprueba las cuentas, que salen iguales que antes:

Mismo dibujo, distinta letra pequeña. En la versión con puts el bróker te bloquea garantías (aproximadamente esos 400 € de riesgo máximo) mientras la posición esté viva, la opción que has vendido está dentro del dinero desde el primer día, así que la asignación anticipada es una posibilidad real, y las opciones dentro del dinero suelen tener horquillas más anchas.

En la versión con calls no hay garantías que bloquear porque ya has pagado, y las dos patas están en el dinero o fuera, que es donde suele haber más gente negociando.

¿Cuándo tiene sentido cada versión?

La respuesta corta: la que puedas ejecutar a mejor precio.

La respuesta larga tiene que ver con la volatilidad. Cuando la volatilidad implícita está alta, todas las primas están caras, y cobrar por adelantado suena mejor que pagar: ahí la versión con puts resulta más natural. Cuando está barata, pagar poco por la call comprada duele menos.

Ahora el matiz honesto, que en internet se suele saltar: en un spread compras volatilidad en una pata y la vendes en la otra, así que el efecto se compensa casi entero. No es como una opción suelta, donde la volatilidad decide la operación. Aquí manda mucho más dónde pones los strikes respecto al precio y a qué precio consigues entrar y salir.

¿Y a ti en qué te afecta?

En que las dos patas tienen que tener liquidez de verdad, y esto no es un detalle técnico: es tu resultado.

Cada opción tiene su horquilla, la diferencia entre lo que te pagan y lo que te cobran. Si cada pata tiene una horquilla de 0,20 €, entrar y salir de las dos te puede costar hasta 0,80 € por acción, es decir 80 € del beneficio máximo de 600. Se lleva un 13%.

Ahora imagina un contrato poco negociado, con horquillas de 0,50 € en cada pata. Son 200 € en costes invisibles sobre un beneficio máximo de 600, más comisiones. Has empezado la operación perdiendo un tercio del premio antes de que la acción se mueva un céntimo.

Por eso la primera pregunta ante un spread no es "¿cuánto puedo ganar?", sino "¿alguien negocia estos dos contratos?". Si la respuesta es no, no hay estrategia que valga.

El momento honesto

Un spread parece más prudente que una call suelta, y en tamaño lo es. En probabilidad, no necesariamente.

Puedes acertar la dirección y quedarte con las manos vacías: si la acción sube a 108 y el vencimiento está lejos, la pata que vendiste también vale más, así que el spread apenas se mueve. La operación solo enseña su forma completa cerca del vencimiento, y hasta entonces conviene no mirar el marcador cada media hora.

Y la pérdida máxima es el 100% de lo que pusiste. Un tope de 400 € es tranquilizador cuando arriesgas 400 € una vez. Deja de serlo cuando alguien decide que, como pierde poco, puede abrir diez a la vez.

La versión que apuesta a la caída está contada en el spread bajista, y el instrumento suelto del que sale todo esto, en qué es una call. Esto es divulgación para que entiendas la mecánica, no asesoramiento ni una invitación a operar.

Un spread no te hace más listo. Solo pone por escrito, antes de empezar, cuánto puedes ganar y cuánto vas a perder.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se puede perder con un spread alcista?

Con la versión que se paga, exactamente lo que pagaste: en el ejemplo, 400 € por contrato, y se pierde entero si la acción acaba en el strike comprado o por debajo. Con la versión que se cobra, la diferencia entre strikes menos la prima cobrada, que da la misma cifra. Ninguna de las dos puede perder más que eso.

¿Es mejor un spread alcista o comprar una call?

Depende de lo que esperes. La call suelta cuesta más, necesita un movimiento mayor y no tiene techo de beneficio. El spread cuesta menos, el paso del tiempo le hace menos daño y llega a su máximo con una subida moderada, pero renuncia a la subida grande. Ni uno es prudente ni el otro temerario: son apuestas distintas.

¿Puedo cerrar el spread antes del vencimiento?

Sí, y lo normal es cerrarlo entero, las dos patas a la vez. Ten en cuenta que antes del vencimiento el spread vale bastante menos que su máximo teórico, porque a la opción que vendiste todavía le queda valor por delante. Cerrar pronto suele significar aceptar una parte del beneficio a cambio de quitarte el riesgo de encima.

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