🎓 Academy › 🎯 Opciones › Theta: el reloj que corre siempre, y a favor de uno solo

Opciones · Las griegas

Theta: el reloj que corre siempre, y a favor de uno solo

Theta mide cuánto valor pierde una opción cada día que pasa, solo por pasar. Una theta de 0,05 son unos 5 euros diarios en un contrato de 100 acciones. Es el único factor que se mueve siempre y en una sola dirección.

Por Raimond ·

Theta mide cuánto valor pierde una opción cada día que pasa, solo por pasar. Se expresa por acción: una theta de 0,05 significa unos 5 euros al día en un contrato de 100 acciones, si todo lo demás se queda quieto. Es el único factor de una opción que se mueve siempre y en una sola dirección.

Esa es la definición limpia. Ahora vamos al lío.

Sacas un cubito de hielo del congelador y lo dejas encima de la mesa de la terraza. Te vas a hacer otra cosa.

A los diez minutos vuelves y el cubito sigue ahí, con buen aspecto, un poco más pequeño. A la media hora ya no es un cubo, es una piedrecita redondeada. Y en los últimos cinco minutos, cuando te das la vuelta a por el vaso, ya no hay cubito: hay un charquito.

El hielo no se derrite a ritmo constante. Se derrite despacio al principio y a lo bestia al final.

Eso es theta. Y a tu opción le pasa exactamente lo mismo, con la diferencia de que aquí el sol no se pone nunca.

Qué es lo que se derrite exactamente

No se derrite toda la prima. Solo una parte.

La prima de una opción tiene dos trozos: el valor intrínseco, que es lo que valdría el contrato si venciera ahora mismo, y el valor temporal, que es lo que pagas por todo lo que todavía puede pasar de aquí al vencimiento.

Theta solo se come el segundo. El intrínseco no lo toca nadie: si tienes una call con strike 100 y la acción está a 108, esos 8 euros por acción son tuyos mientras la acción siga ahí, pase el tiempo que pase.

El valor temporal, en cambio, es una promesa con fecha de caducidad. Y las promesas con fecha valen menos cada mañana.

La curva no es una recta

Aquí está lo que casi nadie visualiza bien la primera vez. El decaimiento no es un goteo uniforme de la misma cantidad todos los días. Es una cuesta que se empina.

Ejemplo inventado, con números redondos y un modelo simplificado (el valor temporal decae más o menos con la raíz del tiempo que queda). Una opción con el precio pegado al strike, 90 días por delante y 450 euros de valor temporal en el contrato, es decir 4,50 euros por acción:

Cómo se derrite el valor temporal de una opción Valor temporal del contrato (100 acciones) 450 € 300 € 150 € 0 € Al principio se derrite despacio: unos 2,5 € al día en este ejemplo. En las últimas 3 semanas se va la mitad del valor que quedaba a 90 días. Ahí la pérdida supera los 10 € al día. 90 60 30 15 0 Días que faltan para el vencimiento Ejemplo inventado con fines didácticos, con un modelo simplificado de decaimiento. No es ningún activo real.

Lee la curva de izquierda a derecha, que es como corre el tiempo. Con 90 días por delante, el contrato pierde unos 2,5 euros al día y ni te enteras. Cuando quedan unas tres semanas, la theta ronda ya el 0,05 por acción, esos 5 euros diarios del primer párrafo. En la última semana la cosa pasa de 10 euros al día y sigue subiendo.

Dicho de otra forma: de los 450 euros de valor temporal, la mitad se evapora en las últimas tres semanas. La otra mitad tarda más de dos meses en irse.

Un matiz honesto antes de seguir: esta forma de derretirse es la de una opción cerca del strike. Las que están muy lejos del dinero pierden su poquito de valor de otra manera, más repartido, porque casi nunca tuvieron mucho valor temporal que perder.

Los dos lados del reloj

Si compras una opción, el reloj corre en tu contra. Y esto tiene una consecuencia que duele más de lo que parece: no basta con acertar la dirección, hay que acertarla antes de una fecha. Puedes tener razón sobre la empresa, sobre el sector y sobre el mundo, y cobrar cero porque tu razón llegó tres semanas tarde. En bolsa a secas, tener razón tarde sigue valiendo. Aquí no.

Si vendes una opción, el reloj corre a tu favor. Cobras la prima por adelantado y cada día que la acción no hace nada especial, un trocito de esa prima se convierte en tuyo. Cobras por esperar, que es el negocio más cómodo del mundo mientras no pasa nada.

Y ahora, en el mismo párrafo que la ventaja, porque aquí no separamos una cosa de la otra: vender opciones descubiertas puede generar pérdidas muy superiores a la prima cobrada, y en el caso de una call descubierta esa pérdida no tiene un techo conocido. El cobro diario es pequeño y visible; el riesgo es grande y raro. De los dos lados de la mesa hablamos con calma en comprar o vender opciones.

"El tiempo juega a favor del vendedor" es cierto, y por eso es peligroso

La frase es verdad. El problema es lo bien que suena.

Piensa en una aseguradora de coches. Cobra 300 euros al año a mil conductores y casi todos los años cierra en positivo, porque la mayoría de la gente no tiene ningún accidente. Cobrar poquito y muchas veces es un negocio de siglos. Nadie discute eso.

Pero el negocio de la aseguradora no consiste en cobrar. Consiste en sobrevivir al año del granizo. Y para eso tiene tres cosas que el particular con dos contratos vendidos suele no tener: cálculo del tamaño de cada riesgo, muchos riesgos distintos que no se estropean a la vez, y reservas para pagar el día malo.

Vender opciones es exactamente el mismo oficio. Ganas casi siempre un poquito y pierdes de vez en cuando mucho. Ese perfil no es malo por sí mismo, es una forma legítima de estar en el mercado. Lo que no admite es entrar en él confundiendo "gano casi siempre" con "gano".

Y el reloj tampoco te lo regalan. Ese ingreso diario es el alquiler que cobras por asumir la aceleración de la gamma cerca del vencimiento. Las dos griegas van siempre juntas y en direcciones opuestas: no existe la posición que cobra tiempo sin asumir aceleración.

El fin de semana, los puentes y los días sin negociación

Pregunta clásica de todo el que empieza: si el sábado y el domingo no cotiza nada, ¿el fin de semana el hielo no se derrite?

Se derrite. El tiempo hasta el vencimiento se cuenta en días de calendario, no en días de bolsa, porque el mundo sigue pasando cosas con el mercado cerrado. Lo que ocurre es que el mercado suele ir descontándolo antes: el viernes por la tarde los precios ya reflejan buena parte de ese desgaste. Así que no esperes despertarte un lunes con un regalo por haber aguantado el finde. Si acaso, el lunes te encuentras la resaca del viernes.

Con los puentes largos y las Navidades pasa lo mismo. Cada participante lo ajusta a su manera y no hay una regla pública y exacta, así que aquí preferimos explicarte el mecanismo antes que inventarnos una tabla.

¿Y a ti en qué te afecta?

En dos decisiones muy concretas, aunque nunca vendas nada:

Y una cosa más que ahorra sustos: el precio que ves en pantalla ya lleva la theta dentro. No estás comprando con descuento por lo que se va a derretir, ni el vendedor está cobrando un extra. El mercado lo ha puesto en el precio antes que tú.

El momento honesto

Theta es la griega que más gente ha convencido de que las opciones son una máquina de generar ingresos. Es también la que más carteras ha desmontado, y por el mismo motivo.

Una estrategia que gana casi siempre un poquito y pierde de vez en cuando mucho no se sostiene sobre el optimismo ni sobre el porcentaje de aciertos, que además nunca cuenta la historia completa. Se sostiene sobre el tamaño de cada posición y sobre saber de antemano qué haces el día que sale mal. Sin eso, cobrar theta es recoger monedas delante de una apisonadora que va muy despacio: funciona bastante tiempo, y luego deja de funcionar de golpe.

Nosotros aquí divulgamos, no asesoramos. Lo que sí te decimos es que entiendas el reloj antes de ponerte de cualquiera de los dos lados.

El cubito se derrite igual con el mercado abierto que cerrado. La única decisión que tienes es de qué lado del vaso te pones, y a qué precio.

Preguntas frecuentes

¿La theta es siempre negativa?

Para quien compra la opción, sí: cada día resta. Para quien la vende, el signo se invierte y el paso del tiempo suma. En posiciones combinadas puede haber theta neta a favor o en contra, según cómo estén montadas. Hay excepciones raras, como una put europea muy dentro del dinero, donde el tiempo puede jugar al revés de lo habitual.

¿Se pierde valor durante el fin de semana?

Sí, porque el tiempo hasta el vencimiento se cuenta en días de calendario. Ahora bien, el mercado suele anticiparlo el viernes, así que la caída no aparece limpia el lunes por la mañana. Esperar a ganar dinero solo por el hecho de que pase un sábado es una de las expectativas más habituales y menos rentables del principiante.

¿Comprar vencimientos largos evita la theta?

No la evita, la reparte. Una opción a seis meses cuesta bastante más por contrato, pero pierde mucho menos valor cada día que una a una semana. A cambio, es más sensible a los cambios de volatilidad, así que cambias un riesgo por otro. Nunca eliminas el reloj, solo decides a qué ritmo lo escuchas.

Practica esto sin arriesgar un euro

Options Lab es el simulador de opciones de Argos: cadenas reales, ticket estilo bróker y una cuenta de papel para equivocarte gratis.

Conocer Options Lab

Sigue por aquí

¿Te gusta este contenido?

Déjame tu correo aquí y recibe la «nius» cada día en tu buzón. Economía y finanzas sin tonterías.

¡Gracias! Revisa tu correo electrónico. Te acabo de enviar un e-mail.
Uy, algo ha fallado. Prueba otra vez en un momento.